viernes, 14 de septiembre de 2012

NO SERA FÁCIL CONSEGUIR LA PAZ. PERO ¿LO LOGRAREMOS?

Lo que sostiene el autor es que lo del narcotràfico es un problema insoluble por parte de Colombia, con Farc o sin Farc tambièn dice que sus raìces no estàn aquì, sino en los Estados Unidos. Caballero decìa en su columna de la semana pasada Que no va a ser fàcil esto de la paz y que hay muchos colocados que quieren estar en la foto de la paz, nadie quiere quedarse al margen. Caballero opina que esto va en serio esta vez. No es, como otras una negociaciòn para engañarse mutuamente, para tumbar al otro, a la colombiana; sino para llegar a un acuerdo favorable para las partes y desde luego, para todos los terceros que tengan que intervenir. El autor argumenta que hay dos grandes problemas pràcticos: el secuestro y el narcotràfico; dice que lo del narcotrafico como dice al principio es un problema insoulube por parte del paìs ya que sus raìces están en Estados Unidos, el autor ha venido repitiendo esto por màs de 40 años y dice que el narcotràfico no es un problema porque existan siembras de coca en las laderas de los Andes, sino porque esas siembras son ilegales por desiciòn de los gobiernos de Estados Unidos. Sostiene que eso no se resuelve en  conversaciones en la Habana entre unas modestas guerrillas colombianas y un modesto gobierdo de Colombia; asì que pronto llegara el momento es que este tema ya no este en la discusiòn, pues no se puede llegar a un acuerdo que tenga resultados pràcticos. Argumenta que lo del secuestro es màs delicado. En la habana los enviados de las farc reiteraron que su organizaciòn ya no practica el secuestro, tal como lo dispuso su comandante Alfonso Cano. Pero siguen sin parecer centenares, talvez miles, de personas que fueron secuestrados por las Farc; Concluye que para eso no son los diàlogos. No estamos al final, sino al principio. Apenas acaban de ser nombrados negociadores, No va a ser fàcil. Y los meses que vienen estaràn sin duda llenas de sangre ya lo vieron con los bombardeos del Catatumbo. Pero los periodistas les preguntaron a los voceros de las Farc en la Habana: "y si matan a Timochenko ¿ los diàlogos siguen?", y respondieron que sì. Ya venìan en marcha los prediàlogos cuando mataron a Alfonso Cano, y no se interrumpieron.


Basado en el artìculo la guerra y la paz de Antonio Caballero www.semana.com

Por: Stephany Solano Brand

LA GUERRA Y LA PAZ

Por Antonio Caballero.


OPINIÓN: Lo del narcotráfico es un problema insoluble por parte de Colombia, con Farc o sin Farc. Porque sus raíces no están aquí, sino en los Estados Unidos.

Que no va a ser fácil, decía en mi columna de la semana pasada, y que hay muchos colados que quieren salir en la foto de la paz. Así es: ya asoman la cabeza por todas partes; los niños y las niñas, los civiles y los militares, los nacionales y los internacionales. Pero eso, aunque incómodo, es una buena señal: nadie quiere quedarse al margen. No es como cuando en tiempos de la paz de Belisario muchos se irritaban de que se hablara de paz "cuando aquí no había guerra"; ni como cuando los uribistas recalcitrantes negaban en redondo la existencia del conflicto armado. Ahora nadie se atreve a decir públicamente que no quiere la paz. Sugieren apenas que "las condiciones no están dadas...", y que es mejor no volverlo a intentar para que no venga luego una nueva frustración. Pero eso no es un argumento: equivale a declararse satisfecho con la frustración anterior.

Ni siquiera hablan en serio los que insisten en la rendición sin condiciones por parte de la guerrilla. Por eso el propio gobierno guerrerista de Álvaro Uribe negociaba también entre las balas, como lo está haciendo ahora el de Juan Manuel Santos.

Esto va en serio esta vez. No es, como otras, una negociación para engañarse mutuamente, para tumbar al otro, a la colombiana; sino para llegar a un acuerdo favorable para las partes y -desde luego-, para todos los terceros que tengan que intervenir. Esta vez las guerrillas se presentan como lo que son: guerrillas y no un Estado hecho y derecho que viene a hablar de igual a igual. Y esta vez los representantes del Estado legítimo no llegan cargados de desprecio por sus interlocutores, sino con el respeto debido a 50 años de lucha. Y, militarmente hablando, ambos lados conocen la correlación de fuerzas.

Hay dos grandes problemas prácticos: el secuestro y el narcotráfico.

Lo del narcotráfico es un problema insoluble por parte de Colombia, con Farc o sin Farc. Porque sus raíces no están aquí, sino en los Estados Unidos. Como he venido repitiendo desde hace 40 años, el narcotráfico no es un problema porque existan siembras de coca en las laderas de los Andes, sino porque esas siembras son ilegales por decisión de los gobiernos de los Estados Unidos. Y como consecuencia de esa ilegalidad el tráfico de la cocaína constituye el negocio más rentable del mundo. Para quien sea que lo practique: una guerrilla o una mafia criminal. Todas las guerrillas del mundo se financian con tráfico de drogas prohibidas, y todas las bandas criminales también (y todos los bancos). Eso no se resuelve en conversaciones en La Habana entre unas modestas guerrillas colombianas y un modesto gobierno de Colombia; así que pronto llegará el momento en que ese tema salga de la agenda en discusión, pues al respecto no puede llegarse a ningún acuerdo que tenga resultados prácticos.

Lo del secuestro es más delicado. En La Habana los enviados de las Farc reiteraron que su organización ya no practica el secuestro, tal como lo dispuso su comandante Alfonso Cano. Pero siguen sin aparecer centenares, talvez miles, de personas que fueron secuestradas por las Farc. Hace apenas cuatro meses Pablo Catatumbo, miembro del Secretariado, reconoció públicamente que "nuestra guerra, infelizmente hay que decirlo, requiere de finanzas". Alguna prueba distinta de la simple negación tendrán que aportar las Farc para que no solo los representantes del gobierno sino la sociedad colombiana empiecen a creerles.

En fin: para eso son los diálogos. No estamos al final, sino al principio. Apenas acaban de ser nombrados los negociadores. Me comentaba con cierta desesperación en la voz otro viejo columnista de prensa: "¡Pensar que vamos a tener que seguir escribiendo columna tras columna sobre el tema de la paz!". Y quise consolarlo: "¡Y pensar que llevamos toda la vida escribiendo columna tras columna sobre el tema de la guerra!"

No va a ser fácil. Y los meses que vienen estarán sin duda chorreteantes de sangre: lo vimos ya esta semana con los bombardeos del Catatumbo. Pero los periodistas les preguntaron a los voceros de las Farc en La Habana: "Y si matan a Timochenko ¿los diálogos siguen?", y respondieron que sí. Ya venían en marcha los prediálogos cuando mataron a Alfonso Cano, y no se interrumpieron.

viernes, 7 de septiembre de 2012

"LOS MEDIOS QUE VENDEN DESINFORMACIÓN"

Hoy en día en Colombia exactamente están sufriendo una crisis no solo económica  sino también la llamada crisis de la desinformación que se maneja por parte de los canales  de televisión más importantes del país que  son RCN y CARACOL.Abad asegura que estas empresas venden programas poco buenos para los televidentes por qué  pasan información manipulada y el  amarillismo que es el que reina en estos medios según ellos es lo que "más vende". Afirma Faciolince que estos programas los hacen ver como idiotas a los televidentes y no les dejan nada productivo para que reflexionen o debatan, solo como dice el autor se  vuelven "consumidores de basura".La intensión del autor es convencer a los colombianos de que sean conscientes de lo que ven, que abran los ojos y que vean que no todo lo que nos dice la televisión es verdad. Estos canales deberían darle la opción a su receptor de poder escoger lo que  quiere ver, no que le impongan todo ya que muchos pagan por el servicio del cable y lo menos que podrían hacer es mostrarles programas que valgan la pena ya que como dice el Abad "la televisión también es un servicio público no una maquina para hacer billetes". Para concluir este propone una solución al problema que es la siguiente: "Apaguen la televisión, Abran un libro y traten de informarse con fuentes veraces por Internet". El individuo es el único que es libre para decidir que es lo que quiere ver y creer.

Resumen hecho por: Stephany Solano Brand

el texto original lo pueden conseguir en el siguiente link:

http://www.semana.com/opinion/arte-desinformar/93169-3.aspx - El arte de desinformar Por: Hector Abad Faciolince.

¡Espero les guste!

¿PORQUÉ ESTUDIAR COMUNICACIÓN SOCIAL?

En el presente texto explicaré porque escogí estudiar Comunicación Social y Periodismo. Daré tres razones de ello ya que está decisión que marcara mi vida para siempre, por que es lo que seré y lo que me definirá como persona. Y también es lo que haré el resto de ella.

La primera razón por la  cual escogí la carrera es por qué me interesa mucho aprender a comunicar cosas que les sirva a las personas o que las informe con la mayor veracidad posible; A nadie le gusta que le mientan, y es más fácil mentir por estos medios por qué muchas personas creen demasiado en los medios de comunicación. Así que seré la que marque la diferencia siendo veras en mis publicaciones o en lo que sea que me desempeñe.

La segunda razón del por qué estudiar esto es por qué me parece una carrera muy completa ya que me ofrece varios campos laborales en los cuales me puedo desempeñar. Por ejemplo, puedo trabajar para una revista, en la radio o en la  televisión. Es una carrera que no te deja tirado; Aunque no voy a negar que la situación del país esta difícil, pero si uno tiene el empuje necesario sale adelante. Se puede tratar de conseguir un buen trabajo donde uno haga lo que le guste, así no gane demasiado dinero, lo que realmente importa es lo que uno quiere.

No fue mi primera opción de carrera. Me pasaron por la cabeza otras como Psicología, Ciencias Naturales, Medicina, entre otras. Pero al final me decidí por esta carrera y esta universidad  y no me arrepiento de haberlo hecho. Escogí esta carrera justamente en esta universidad por que esta acreditada y aparte de eso tienen materiales suficientes para que salga con unas bases solidas y así poderme enfrentar a la sociedad. Una sociedad corrupta como en  la que vivimos hoy se necesita ser crítico y esta universidad me ayuda a estimular mi parte critica de las cosas, a ver más allá, no solo quedarme con lo que me muestran, sino indagar más para que un trabajo sea completo y conciso.

Lo que concluyo es que todo lo que me proponga lo voy a lograr. Con empeño y dedicación conseguiré salir a delante con esta decisión que es trascendental. Estoy agradecida con Dios y con mis padres por permitirme estar en esta universidad y por todo el apoyo que me han brindado cuando decidí estudiar esta carrera.

Por:  Stephany Solano Brand